Almacenaje Congelado: Consiste en almacenar y resguardar productos que por su naturaleza necesitan una condición especial, que es de mantenerrse en temperaturas hasta -30 °C.

 

Almacenaje Refrigerado: Consiste en almacenar y resguardar productos que por su naturaleza necesitan una condición especial, que es de mantenerse en temperaturas hasta 18 °C; es decir, que dependen de temperaturas controladas.

 

Almacenaje Seco: Consiste en almacenar y resguardar productos, equipos o mercancía en general que no requieran de temperaturas especiales y que sólo se deban almacenar en lugares a temperatura ambiente donde se proteja físicamente el estado de los mismos.